A cinco años de la tragedia «El Cambray II» las heridas aún no cierran

Era el 1 octubre de 2015, todo parecía normal en la aldea El Cambray II, Santa Catarina Pinula, Guatemala, algunas familias se disponían a celebrar el Día del Niño, cuando de pronto una poderosa avalancha de lodo, piedras y árboles sepultó gran parte del poblado, provocando la muerte de 280 personas.

El derrumbe en el El Cambray II y la erupción del volcán de fuego en el 2017, son de las peores tragedias vividas en Guatemala durante los últimos años. Su paso ha dejado legado de dolor y miseria.

Una semana antes de la tragedia, la lluvia en Guatemala no cesó y provocó que la montaña se partiera en dos, a causa de la caída del agua. La población ignoraba que algo terrible estaba por suceder.

El saldo final fue de 125 viviendas completamente sepultadas, además de 280 fallecidos. La mayoría de cuerpos rescatados debajo de los escombros.

El infierno se hizo presente en la tierra, ese 1 de octubre las familias vivieron los peores momentos, ya que vecinos y voluntarios se unieron al rescate de las víctimas, quienes con gritos lograban identificarse debajo de la tierra, sin embargo, al pasar los minutos el silencio se apoderó de la escena y la muerte se hizo presente.

previous arrow
next arrow
Slider

Un año después de la tragedia, la casa de de doña Sonia Ramos se convirtió en un altar en honor a las víctimas, ya que muchos de ellos eran amigos, vecinos y familiares.

También explicó que mantiene viva en su memoria la imagen de un niño, que segundos antes del deslave, llegó a su casa a comprar huevos, al retirarse presenció como el alud sepultaba a su familia y amigos; el se libró de la tragedia por segundos de diferencia.

Su historia

En 1995 la empresa Proyectos Girasol, por medio de un convenio con la Municipalidad de Santa Catarina Pinula, consiguió la autorización para un emprendimiento inmobiliario y comercializar unos terrenos fiscales.

Se trataba de 4 hectáreas que se ubicaban en un cañadón que formaba parte del nacimiento de un cause afluente del Río Los Plátanos. Los terrenos linderos se encontraban a más de 100 metros de altura con respecto al flamante barrio, cuyo nombre sería «El Cambray II».

En 2008 la comuna de Santa Catarina Pinula comenzó a instar a sus habitantes a mudarse a otras áreas de la ciudad, pese a haber autorizado la instalación del barrio.

Sumado a las recomendaciones de la Municipalidad, en 2014 la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres -CONRED- catalogó «El Cambray II» como uno de los 300 lugares de alto riesgo de desastre natural en todo el sector urbano de Guatemala.

Ese mismo año, el Instituto Nacional de Sismología Vulcanología, Meteorología e Hidrología -INSIVUMEH-, advirtió sobre el riesgo de derrumbe en el lugar, a raíz de la licuación de los suelos, provocado por las constantes lluvias.

El aviso del INSIVUMEH se hizo realidad el 1 de octubre de aquel año. Tras una semana de constantes lluvias la cara sur del cañadón que rodeaba El Cambray II se desmoronó en forma de barro, sepultando 2.5 hectáreas del barrio.

De inmediato llegaron retroexcavadoras, para iniciar con la labor de rescate, la noche y estado del clima complicó la labor, por lo que la CONRED recomendó que solo personal profesional participaran en el trabajo; con ello se perdió tiempo valioso.

Pese a ser una de las peores tragedias registradas en Guatemala, la justicia no ha llegado para los centenares de fallecidos y damnificados.

La investigación cayó en una maraña de callejones sin salida, puesto que la empresa «Proyectos Girasol S.A.» ya no existe como tal, mientras que la CONRED aseguró haber emitido informes escritos a la comuna de Santa Catarina Pinula, lo que negó su alcalde Víctor Alvarizaes y los documentos nunca aparecieron.

Lo complicado de la investigación ha hecho que no haya ninguna persona condenada, es más a pesar de estar procesado, el jefe edil Víctor Alvarizaes, quedó reelecto en el año 2016.

Con información de: Efemérides Históricas, Prensa Libre.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *